Entre 1949 y 1952 se distribuyeron pinos, acacias, nogales, azarollos y chopos, con desigual fortuna como podemos observar hoy en día.
La primera campaña de 1949 tuvo un resultado escaso mermado por la sequía que impidió el enraizamiento de los plantones. De esta forma, se aprobó un segundo plan en 1951 siendo director general del Patrimonio Forestal José Martínez-Falero y Arregui.
En este periodo también se inició el proyecto de "cinturón verde" por parte de los jardineros del ayuntamiento al plantar acacias en la Andaquilla y la Ronda. Ya entonces se calificaba de alucinante monotonía y de lunar al paisaje circundante de la ciudad (24-01-1950).
La entrevista del 3 de mayo de 1952 con Fernando Jaime Fanlo, ingeniero forestal y responsable entre otros estudios de la Visión forestal de la provincia de Teruel, precisa los objetivos y las actuaciones. Merece la pena su lectura. Valora los bancales que con su cultivo y muros de sostenimiento consolidan las laderas, así como alienta la plantación, en las lindes, de bellotas y acacias. En las laderas predominan los pinos variando la especie según la orientación y la altitud, los chopos en las riberas y las acacias en barranquillos vulnerables a la erosión. Como bien decía el entrevistado se han elegido especies "frugales". Ayer como hoy el problema de las basuras y escombros incontrolados amenaza los espacios verdes.
Restos singulares de aquella plantación son el único azarollo que perdura y algún nogal muerto.En 1973 todavía se explotaban estos montes con la obtención del espliego que naturalmente crece en ellos y que hoy en día presenta un aspecto tan ralo y escaso.
















































