domingo, 26 de marzo de 2017

CEDRO EN RODAJAS

La intervención sobre los cedros de la antigua guardería va más allá. El tronco, convenientemente fileteado, luce los anillos que con paciencia ha desplegado a lo largo del tiempo. Su reserva en un extremo permite fantasear sobre el uso, triste, que se le va a dar.

jueves, 16 de marzo de 2017

CEDROS Y ARQUITECTURA BAJO LOS ESCOMBROS



El gran cedro desaparecido
La carretera de Alcañiz, y toda la barriada que lo circunda, ha mostrado y muestra una humildad arquitectónica y de espacios que recuerda su pasado rural. Barrio de corrales, eras y de urbanismo franquista sencillo para dar acogida en sus baratas y ultrabaratas edificaciones, solo vio destacar un matadero (felizmente respetado y reconvertido en edificio de la Banda Santa Cecilia), una iglesia en el solar de lo que fue la plaza de toros, el colegio de San Nicolás y... la edificación de 1964 de la que fuera única guardería con vocación de algo más que inaugurara la Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja. La Ciudad Escolar pobló de nuevas ilusiones de desarrollo este lado de la ciudad alargada en que se fue convirtiendo Teruel. Después llegó la universidad y sus edificios personales con voluntad de destacar y de dar volumen a la vertiente norte de la ciudad. Y crecieron los bloques para los nuevos vecinos que ya hicieron Barrio.
Ahora tocan tiempos de demolición, caiga quien caiga y sin importar los valores asentados. El antiguo IES Segundo de Chomón hoy es una explanada horadada de nuevos cimientos. Ha dado igual la fortaleza de su construcción, de los árboles que le rodeaban. Una remodelación, no. Nuevo edificio, nuevo diseño, peores materiales. Son los tiempos.
En quince días, con una diligencia e inexorabilidad de excavadora, el edificio-guardería ha desaparecido. Un ejemplo de los principios arquitectónicos de Wrigth (plantas horizontales y abiertas, eje vertical con escaleras en el centro del edificio, aleros bajos y cubiertas planas, edificio de pequeñas proporciones, a la medida humana, casas adaptadas a la funcionalidad de los habitantes, prolongación del espacio interior en el exterior, inclusión del jardín como un elemento arquitectónico más), con una trayectoria que ha marcado generaciones, unos jardineros fieles a cada brizna de hierba que nacía (el mimo del señor Manolo), el oasis que iniciaba la cuesta hacia el norte, ya no existe. Han salvado (porque viene bien, no porque lo consideren digno de preservar) un solo cedro.

UNO Y TRINO, EL ÁRBOL INJERTADO (Cuaderno de campo)


lunes, 13 de marzo de 2017

Uno y trino, el árbol injertado


La floración simultánea de los almendros y los albaricoqueros de este año ha producido este prodigio en un árbol prodigioso. Dos ramas de almendro y una de albaricoquero comparten copa con un ejemplo de buena vecindad. 

domingo, 12 de febrero de 2017

AL OTRO LADO DEL MURO: EL PINO PROTEGIDO


Acorralado por la fiebre urbanizadora, en medio de una parcelación de muro de hormigón, se halla este pino silvestre, joven, escaso y desubicado pero vivo. Se ha quedado dentro, protegido por un muro impermeable que ha frenado la devastadora plaga de procesionaria (o quizás la sequía) que ha reducido a sus compañeros de repoblación a un esqueleto desamparado.
A la izquierda sus vecinos, a la derecha el Pinus sylvestris.

martes, 6 de diciembre de 2016

LA TRÍADA DE LA ESTACIÓN

Tres juntos, sin continuidad. Sin estar alineados a la calle pero al lado de una reveladora curva del muro que nos muestra una vía de entrada al solar que hoy ya no es. Lejos de sus compañeros de vega en el Turia pero probablemente aprovechados de las aguas del nivel. En el 2015 fueron sometidos a esas podas drásticas que luego permiten crear chopos cabeceros, en este caso para aumentar la sombra. Entre abril de 2015 y agosto de 2016 han recuperado el vigor y sus ramas se funden en uno. Más juntos que nunca.

domingo, 20 de noviembre de 2016

LA PARRA DEL MERCADO

Que no es un árbol, que no se sostiene sola, que no tiene la misma curva. Sí. Pero está en el mismo sitio, cumpliendo la misma función y describe una línea que invierte la antigua. 
Ahora ya no puede hacer el paréntesis a la casa, ni dar la sombra fresca al interior de una humilde casa; ahí está como testigo del tiempo y de una práctica habitual en las viviendas rurales que ya no queda en esta ciudad.
Entre la foto superior de junio y la inferior, de noviembre, se aprecia el vigoroso y extenso crecimiento que ha tenido la parra en pocos meses.
La casa que sustenta la parra por la noche, cuando se aprecia mejor la huella de la guerra.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

SOPHORA DE LA JARDINERA



 Al inicio de la calle de la Jardinera crece una sophora que hace tres años fue podada de manera muy radical. Tanto es así que parecía peligrar su supervivencia. Ahora vuelve a lucir su copa redondeada, pero una inspección en el interior nos muestra las cicatrices algo burdas de la operación.


jueves, 27 de octubre de 2016

SOPHORAS DEL CEMENTERIO

 Hace unos años, cuando talaron drásticamente las sophoras y las acacias que daban sombra a la cuesta de acceso al cementerio, pensamos en el daño irreparable que se causó a la dura recta. Un recorrido que agradecía, y más sus caminantes, la sombra y el verdor que ofrecían. Para compensar, se plantó una retahíla de ciruelos pisardi en la acera que no necesitaba sombra. Al poco rebrotaron de sus tocones y hoy han tomado las riendas del camino las hijas de aquellas que lucen hoy mocitas.


jueves, 15 de septiembre de 2016

EL ÁRBOL CAÍDO

La tormenta del día 14 arremetió contra el suelo desnudo de la pendiente anterior al viaducto nuevo dejando sin arraigo a una arizónica. A veces, no es bueno dejar la tierra desprovista de su manto vegetal que ayuda a filtrar y distribuir el agua. Hoy, ya no queda huella de la que fue.

lunes, 8 de agosto de 2016

EL ÁLAMO DE LA ALAMEDA

La avenida de Zaragoza siempre ha sido un recorrido que conectaba con la zona de la vega y, como las otras salidas de Teruel, arbolada. Estos han ido cambiando a lo largo del tiempo, por lo menos desde que tenemos fotografías. Hoy hay plátanos en torno a la ermita del Carmen y castaños de Indias en el resto, pero ayer fueron álamos y olmos los que aportaban sombra y protección a los que circulaban por ella, ya sea a pie, en carro o, más tarde, motorizados.
De los olmos, como de todos, no hay vestigio, como no sean los numerosos rebrotes de porte arbustivo que se identifican como herederos andada ya la avenida hacia el polígono.
El único ejemplar que parece perdurar es este álamo nudoso.

domingo, 29 de mayo de 2016

PAS-ÉATE!

Se va el frío y con el buen tiempo apetece pasear. ¿Te apetece dar una vuelta por la ciudad y alrededores un poco diferente? ¿Has visitado a los árboles "pas-eantes" (de Pobres Árboles Singulares)? Te proponemos un plan: guíate por el mapa de la imagen, que también puedes encontrar en el link, y sorpréndete con el árbol que encuentras en cada lugar indicado.
Si el paseo se presta a más, puedes "apadrinar" un árbol. Solo tienes que pensar unas palabras (una frase, una expresión, un poema) y mandárnoslas al correo del blog (pobresarboles@gmail.com) para que aparezcan en la entrada de ese árbol. El árbol y tú "pas-earéis" juntos.

domingo, 21 de febrero de 2016

LAS ACACIAS APARASOLADAS DE LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA

La poda de las acacias les dan esa versatilidad de portes que se observan en los ejemplares que subsisten. Estas acacias, que contarán con más de 40 años, lo fueron para dotar de sombra la loma trasera del cementerio. Como sombrillas de verano.
Hoy quedan con vida algunas, y no completo el árbol. Son testigos de un cuidado añejo del que quedaron huérfanas sin más compañía que la luz.

domingo, 17 de enero de 2016

LA LUZ DEL SOL DE MEDIODÍA (Cuaderno de campo)


SI EN LOS CUADROS DE FRIEDRICH SURGIERA LA LUZ DEL SOL DE MEDIODÍA

 Veríamos los almendros muertos que se han convertido en la imagen fotocopiada en blanco y negro del árbol que fue. Roger van der Weyden, en su Descendimiento, representaba a María sin color, la piel blanca, sin sangre, sin vida, como una fotocopia en blanco y negro de lo que era.
Y en el entorno, paisaje de garajes, carteles publicitarios, tendidos eléctricos y depósitos de agua que nos recuerdan que la realidad es otra y que nos gusta mirar a través de los ojos de Friedrich.

martes, 1 de diciembre de 2015

EL FRIEDRICH QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO

Pocos pintores han reflejado tan bien los paisajes crepusculares, los amaneceres fríos, las soledades inmensas, como Friedrich. Quien más, quien menos, se encuentra en estos páramos alguna vez, perdido en un escaso bosque de invierno. Y está cerca, al lado de un cementerio cualquiera, con un camino que nos conduce a él guardado por dos colosos muertos.
Así son los restos de estos dos almendros, testigos de otros cultivos, ya no supervivientes. Disfrutemos de su silueta ahora que permanecen en pie. ¿Qué valor tienen?
Que se lo pregunten a Friedrich.

domingo, 25 de octubre de 2015

ÁGAVE DE LAS CUEVAS DEL SIETE

El ágave americana o pita es una especie considerada invasora actualmente. Fue introducida en la península en el siglo XVI desde Méjico oriental. La posibilidad de obtener alcohol, fibra de sisal, material de construcción o para sustentar taludes hicieron de ella una planta útil a la vez que muy ornamental.


La especie se adaptó bien, especialmente en zonas cálidas, soleadas, bien drenadas y con heladas ligeras como mucho, estas circunstancias la ha convertido en "especie invasora". Presenta el fenómeno conocido como monocarpismo, es decir, que una vez florece (a los diez años aproximadamente) la planta muere, pero deja un tallo subterráneo de unos 8 o 10 m con hijuelos de raíz. Un sistema que sujeta bien el terreno pero que amenaza con comerse a sus vecinas.
Ahora bien, aquí en Teruel, con un clima no cálido, con heladas intensas, esta especie se convierte en superviviente. En el Bajo Aragón y en el valle de Olba son más abundantes pero en la capital los escasos ejemplares resisten en laderas soleadas y protegidas. Como esta en la abrupta ladera entre San León y Las Cuevas del Siete y además está iniciando su floración. En el mapa del Atlas de las plantas alóctonas invasoras en España (Sanz, Dana y Sobrino, 2004) la ciudad de Teruel no figura como localidad afectada.


sábado, 15 de agosto de 2015

SOPHORA DEL HOSPITAL DE SAN JOSÉ


Las soforas del hospital de San José probablemente sean las pioneras de su género en la ciudad. Aunque su llegada a Europa desde la lejana China de manos del jesuita D' Incarville (que también introdujo el ailanto y la koelreuteria, todas habituales en los paseos europeos actuales) se remonta a 1747, este género lo hizo tímidamente y en jardines muy especiales. En España se cita en 1880, pero es cita, no divulgación que quizás sea ya a mediados del siglo XX. Proporcionan sombra, floración espectacular, olor delicioso y todo con un crecimiento rápido. Perfecto para ser árbol ciudadano a no ser por estar catalogado como especie alóctona invasora. Desde luego en Teruel no, hay algunos ejemplares vistosos como el del mercado, la antigua carretera de Cuenca o los desaparecidos de la subida al cementerio (y hoy rebrotados), pero nunca en tal abundancia o inoportunidad como para desplazar a otros. Y los árboles más gruesos y poderosos están en la entrada al hospital de San José. Dos inconvenientes se detectan: es una especie venenosa (pero nadie se la come) y sus frutos pegajosos ensucian el suelo al caer.
Ahora, en verano, están en flor, cuando el resto de los árboles se encargan de engordar sus frutos.
Enclave en 1957 y en la actualidad

jueves, 6 de agosto de 2015

EL CHOPO DE LA ANTIGUA FÁBRICA DE ZAPATOS TERUEL

No tenemos muchos elementos para deducir que es un chopo, ni fotos que lo hayan retratado, por no tener este árbol no tiene ni corteza; pero su porte rectilíneo, cilíndrico (casi parece un poste), su madera de estrías verticales y la blancura de su materia nos inducen a pensar que se trata de un chopo. Si está en este blog de pobres árboles singulares es porque es uno de los más pobres (pasa totalmente desapercibido) y el más parecido a lo más singular, el uno. 
Alguien debió de pensar que sus raíces dañaban al edificio que en otro momento fuera una fábrica de zapatos (quizás construido a la vez que la plaza de toros hacia 1935) o que su sombra era excesiva, el caso es que aquí lo tenemos muerto y desnudo cuando todavía era un árbol joven. Plantea el enigma de por qué se le ha "amnistiado", sin uso, sin utilidad, sin presencia, como un tótem mudo y descarnado. Un árbol ahorcado.