viernes, 20 de agosto de 2021

JARDINERA IMPROVISADA DE POLEO DE MONTE

 Nuestro poleo de monte, ese inaccesible y recolectado como el oro de las infusiones, tiene un lugar especial para crecer en la ciudad: el entorno de los Arcos, Puente la Reina y Puente Nuevo. Esta Micromeria fruticosa (o Satureja fruticosa, o Melissa fruticosa, o Nepeta marifolio, que de todas formas se le denomina para desquicio de legos) gusta de mirarnos por encima en sus rocas altivas. Quizás se trate de semillas fugitivas de las macetas del puesto de plantas que a los pies del acueducto vende todos los años este tipo de ejemplares.


lunes, 9 de agosto de 2021

IN MEMORIAM: FALSO CIPRÉS

Un Chamaecyparis (quizás), demasiado grande, excesivamente poblado de jubilosos pájaros o con resina, se ha eliminado del pequeño y encosterado parque de la urbanización Laguía.
  

LA SED: INICIATIVA DE CONCIENCIACIÓN URBANA


La iniciativa que se ha desarrollado en la ciudad ha permitido dar visibilidad a los árboles sufridores del medio urbano, con alcorques escasos y, en ocasiones, con poco riego (no quizás en los ejemplares señalados, algunos como el aligustre presenta un problema anterior: su conflictiva relación con Filomena). La personificación que les da la atribución de un nombre, los acerca y ayuda a percibirlos como seres vivos, no como elementos decorativos sin más.

AÑO LOCO DE LOS AILANTOS

La proliferación de ailantos de este año ha hecho que los veamos multiplicarse y colonizar espacios imposibles. Lugares sin atisbo de tierra aunque quizás con buena humedad. En este caso es en un túnel de lavado de coche.
 

sábado, 10 de abril de 2021

DIQUE DE AILANTOS FRENTE A LA EROSIÓN

El Puente de la Reina se ha convertido en un embudo a su paso bajo él. Las necesidades de circulación han ido ensanchando hasta donde se puede en un antes y un después laderas que van desmoronándose. 

A este lado contribuyen a la lentitud del deterioro estos firmes contrafuertes. Llegará el día en que cemento supla una función que hacen gratis ellos.
 

sábado, 13 de febrero de 2021

EL CAPRICHO: UN PINUS UNCINATA CAMINO DE CONCUD

Normalmente se desarrolla por encima de los 1600 m y hasta los 2400 m, pero este pequeño ejemplar crece y fructifica entre encinas a unos 1000 m, como un capricho botánico camino de Concud y vecino de la vía verde. Esas piñas de escamas en forma de gancho dan nombre a la especie (uncinata) y le identifican.
Larga vida al pino negro.

miércoles, 12 de agosto de 2020

ANILLAR ÁRBOLES

En abril de 2019 observamos en el último tramo del río Alfambra la aplicación de la técnica de anillar árboles, algo que no habíamos detectado en nuestro entorno. Esta práctica, lejos de la evocación del estudio de los pájaros, no tiene esa función de conocimiento en la silvicultura. Cuenta el ingeniero y agente forestal alemán Peter Wohlleben, en su libro La vida secreta de los árboles, que al principio de su carrera hacía anillar ejemplares jóvenes de hayas con el objetivo de debilitarlos y provocar su muerte para beneficiar a otros ejemplares más fuertes. La técnica consiste en hacer un corte en la corteza como a un metro de altura. Él mismo lo califica de brutal y ha abandonado la técnica porque a la larga producía un retraso en el desarrollo del entorno. En horticultura se emplea, con mucho tiento, para producir árboles más pequeños pero con más fruta.
Las acacias que observamos han sido sentenciadas, por la especie y por la ubicación aun cuando sujeten el terreno en crecidas importantes. No defendemos que se planten acacias en la ribera de un río pero sí que no haya ensañamiento en los ejemplares existentes pues la destrucción solo puede dar lugar a márgenes destruidos.

viernes, 12 de junio de 2020

CEDRO DE LA VARIANTE

Alimentado por una acequia, este cedro ha ido creciendo y ensanchándose hasta que hace unos pocos años ha dado muestras de debilidad y algunas ramas se han ido secando. Este Cedrus deodara es probablemente el de mayor tamaño en nuestra ciudad.

sábado, 6 de junio de 2020

BOSQUE LINEAL BAJO RONDA DE BARRIOS II

Nunca este bosque lineal se ha visto tan acompañado. El confinamiento ha abierto la periferia al paseo cotidiano.

lunes, 1 de junio de 2020

LA RESPETADA ACACIA DE LAS CUEVAS DEL PUENTE DE LA REINA


PUENTE DEL XIX, ACACIAS DEL XIX

Como corresponde, obra y vegetación acordes.

ACACIAS DE CARRETERA


Como en todas las carreteras que nos circundan y que hoy han sido abandonadas, encontramos las viejas acacias como testimonio del sentido histórico en el uso de las especies vegetales que acompañan las vías de circulación. Hoy son arbustos como los Spartium junceum que lucen amarillos estos días, o las Colutea arborescens, Cytisus scoparius, Nerium oleander, etc. Entonces, las vilipendiadas acacias, circunscritas al borde, peligrosamente al borde.
Estas de la fotografía, hoy dan sombra a la carretera del vertedero de Teruel.

jueves, 27 de febrero de 2020

ALMENDROS EN FLOR: DEL ROSA AL BLANCO

Cercano a la Vía Verde y en las inmediaciones de la autovía Mudéjar, se encuentra este conjunto de almendros, agrupados frente al cultivo de cereal. Sus troncos, tortuosos y diversos, muestran una historia azarosa que ha hecho convivir almendros de flor rosa, y dispuesta a lo largo de las ramas, y de flor blanca, agrupadas en cogollos esféricos.




domingo, 3 de noviembre de 2019

AILANTO DEL CEMENTERIO

Comparativa de la entrada del cementerio
tras los bombardeos y hoy en día.
Sucesión de especies 
Los cipreses del cementerio son producto de la renovación postbélica.
Las imágenes que tenemos del antiguo cementerio muestran su ausencia y sí la presencia de acacias, ailantos y soforas, tal como podemos constatar en la zona de entrada, donde la alternancia de ellos sigue vigente.
Ailantos en el interior del cementerio
Queremos destacar aquí el ailanto mellado que centra la explanada de la puerta principal. El tronco evidencia daños de impactos cicatrizados que nos inducen a pensar que quizás sea un superviviente del conflicto desarrollado en esta zona de Teruel. Es una hipótesis.



jueves, 17 de octubre de 2019

PALETA DE PINTOR CON FIRMA

El ailanto intruso de la carretera de Alcañiz ha llegado a su límite y ha pasado a ser un tocón vertical con firma incluida, una novedad. La rúbrica siempre muestra el orgullo por la obra realizada.

domingo, 13 de octubre de 2019

MEDIR EL DOSEL ARBÓREO DE LAS CIUDADES

Desde hace unos años, la iniciativa de Treepedia trabaja para identificar y medir los árboles en las ciudades, un proyecto muy incompleto y sorprendente (París tiene un índice de 8, 8 % y Singapur -casi sin suelo- un 29,3 %).
Han puesto en funcionamiento un sistema de análisis más que unos resultados, como dicen ellos "Treepedia no trata de calificar ciudades para competir en una olimpiada verde. Treepedia tiene como objetivo crear una conciencia proactiva de la mejora de la vegetación urbana, utilizando técnicas de visión por computadora basadas en imágenes de Google Street View."
Puede aplicarse a cualquier ciudad y muestra el procedimiento.

martes, 8 de octubre de 2019

FRESNO:LA PREOCUPANTE LÍNEA AZUL

El fresno de la cuesta de la Andaquilla ha prosperado en los últimos años pero también presenta ahora una preocupante línea azul que coincide con un cambio de color en el tronco. ¿Una marca para algo que tememos? ¿Una gamberrada sin sentido?

viernes, 2 de agosto de 2019

PLÁTANOS ENFERMOS

Una de las razones esgrimidas para talar los plátanos es que están enfermos y es cierto que lo están. Entre el habitual oidio (Erysiphe o Microspharera platani) y el tigre del plátano (Corythucha ciliata) su aspecto entristece la vista pero, probablemente (como dicen los especialistas), es más un daño estético que estructural. Un tratamiento previo (el año pasado ya estaban así) y la poda necesaria quizás detendrían la tala. Un árbol es un árbol y hay que luchar por él.

sábado, 27 de julio de 2019

LA LUCHA DE LAS ESPECIES

En el capítulo 2 de Tala de árboles en la ciudad, nos trasladamos a la calle José Torán, una de las vías tradicionales de arboleda, de paseo bajo dosel arbóreo tan afín a un planteamiento de ciudad-jardín con el que nació el barrio del Ensanche.
Calle José Torán con ailantos, acacias y plátanos

Las acacias o los plátanos que han protagonizado los planes de arbolado urbano han caído en desgracia. No en todos los sitios, plazas como la que vemos al lado de El barco de Ávila otorgan el protagonismo que la ciudadanía le ha dado a esta especie de forma tradicional en sustitución de la denominación más política y de evocaciones históricas más conflictivas.

Aldehuela (Teruel)

Sobre los plátanos o plataneros se cierne también la maldición. Su polen, sus enfermedades, las raíces... cosas de los seres vivos vegetales hacen de ellos una especie en persecución. No podríamos entender que el paseo del Espolón de Burgos no tuviera plátanos, o que el palacio Topkapi de Estambul no asombrara tanto por su arquitectura como por sus 91 plátanos monumentales. Allí son tan venerados como las mezquitas que suelen albergarlos en los patios; una señal de tráfico llega a advertir sobre la presencia de ejemplares voluminosos, avisan de que la especie invasora por antonomasia en las ciudades (los vehículos) tengan cuidado con ellos, más vulnerables, valiosos e irreemplazables. 

Tener presente la Carta de Lyon y su fundamentada defensa del árbol en las ciudades  es empezar a comprender que la lucha de las especies tiene que ser la cooperación de las especies en la que todos tenemos algo que ganar.
Valorar los árboles es señal de cultura y no hay que irse muy lejos (a Japón, por ejemplo) para ver cómo los cuidan, miman, incluso cuando ya han muerto y el tronco atestigua su pasado. En La Aldehuela (Teruel) hemos podido ver un ejemplo de este respeto.
Plátano talado en la calle Torán

lunes, 20 de mayo de 2019

¿POR QUÉ DEFENDER LAS ACACIAS?

En el catálogo de especies exóticas invasoras en la flora terrestre (p. 124) de la DGA figura la acacia como especie que comporta una alta peligrosidad. A nivel estatal no está catalogada como tal. Después de observar la realidad de estos ejemplares  en nuestro entorno durante décadas (y no lo que dicen los libros), deducimos que esta cualidad no se presenta de forma general, es más, si en alguna ocasión lo han hecho es por la poda de raíz que hace que se multipliquen sus vástagos. Es cierto que en lugares más propicios este árbol de los Apalaches puede comportarse como tal. 
Pero hagamos una observación directa. Una visión aérea de la carretera al Campillo (puede ser la de Mora o tantas otras que marcaron su recorrido con esta especie que sujetaba el terreno y "humanizaba"  el trazado) nos demuestra que las acacias (en verde más claro) se han mantenido en el borde que les adjudicaron, que el encinar circundante sigue siendo eso, que los campos de cultivo no ven sus lindes invadidos por ellas.
Otro tanto identificamos en el Puerto Escandón, donde el recorrido del ferrocarril y sus taludes están afianzados con ellas. Nada demuestra su capacidad para colonizar otros espacios. Con esto queremos decir que una acacia se comporta según el entorno en el que está, que invade donde es muy favorable pero se limita donde no puede y nuestro paisaje la deja arrinconada donde los que las plantaron decidieron.       Las acacias conocieron su época de esplendor en la primera mitad del siglo XX y en algunos lugares puede decirse que fue la especie de moda del modernismo. Sus flores, parecidas a las glicinas, su profusión blanca así como su capacidad para ser modelada la copa y convertirla en una sombrilla invertida hicieron de ella un árbol ornamental de elección. Tomemos como ejemplo Amberes, ciudad próspera donde la alta burguesía habitó un barrio exclusivo, el Zurenborg, en el que los arquitectos más significativos del modernismo dejaron ejemplos de imaginación constructiva. Hoy es una ciudad ocupada por tilos y castaños de indias (especies muy adecuadas a ese nivel de humedad) pero en esta elitista calle son las acacias, cuidadas y modeladas, las que acompañan el vértigo curvilíneo del Art Nouveau. Quizás vuelvan a valorarse en Teruel las acacias en ese revival modernista por el que ha apostado la ciudad en el mes de noviembre.

martes, 16 de abril de 2019

CREAR UN PAISAJE BÉLICO



Las cicatrices de la guerra en nuestra provincia están presentes en la memoria y en la vida cotidiana. Y más ahora que se museiza cualquier espacio, que los recursos turísticos echan mano de elementos antes despreciados. Proyectos como Atrinchérate o Batallate han dotado de valor a los restos de la contienda, pero quizás no sea incompatible con el respeto hacia la vegetación que ha recuperado su lugar  y dotado de vida al paisaje. 
Un ejemplo lo podemos ver en las trincheras de Escorihuela donde se han eliminado las encinas  y "construido" un paisaje con un ejemplar amnistiado en la cumbre.